¿Os imagináis cómo sería nuestra ciudad si, a la hora de diseñar y contruir una plaza, una zona verde, una escuela, un equipamiento…, se contara con la opinión de los niños?
Hace unos años, esta y otras preguntas se hacía el pedagogo italiano Francesco Tonucci. Y para responder a las mismas, puso manos a la obra. En un libro reciente comenta: “En los últimos decenios, la ciudad ha estado pensada, proyectada y valorada tomando como parámetro un ciudadano medio, con las características del adulto, hombre y trabajador, que corresponden al votante cabeza de familia”. Sin embargo, las personas (mujeres y hombres, niños y niñas, ancianos y ancianas, con o sin limitaciones físicas o de cualquier otro tipo) deberíamos ser la medida de todas las cosas.
En este sentido, Tonucci quiere mirar la ciudad desde los ojos de ese niño que observa la realidad en la que vive, y nos la devuelve señalando lo absurdo de algunos de nuestros planteamientos. Por esto, su propuesta consiste, nada más y nada menos, que en planificar la ciudad tomando al niño como patrón de medida. Llevar adelante este proyecto implica que la voz y las opiniones de los niños y niñas lleguen de la manera más clara y directa a quienes tienen algun tipo de responsabilidades respecto a la planificación de la ciudad.
Bajo la coordinación del Area de Educación de la Diputación de Barcelona, varias ciudades catalanas estan llevando a cabo el proyecto “La ciudad de los niños”, entre ellas Viladecans, El Prat, Sant Feliu de Llobregat, Granollers… Han surgido muchas iniciativas, adaptadas a cada realidad local: creación de consejos de niños, en los que participan escuelas y entidades infantiles, creación de “laboratorios de ideas” donde ser elaboran propuestas para el diseño de plazas, zonas verdes, carriles-bici, campañas de concienciación a los conductores sobre la reducción de la velocidad, creación de áreas peatonales permanentes o limitadas a los fines de semana para que la todo el mundo pueda bajar a la calle y disfrutar de la convivencia y el espacio sin peligros… Algunos ayuntamientos, a partir de este proyecto, estan desarrollando, a la par, un Plan Integral de Infancia, dinamizado por un Consell Municipal de la Infancia, en el que se implican todas las áreas del ayuntamiento y las entidades, con el fín de sumar esfuerzos para crear o mejorar los servicios dirigidos a la infancia.
El 20 de noviembre de 1989, ahora hace 10 años, la ONU aprobó la Convención de los Derechos del Niño. “Sant Boi: La ciudad de los niños” podría ser una buena propuesta para celebrar este aniversario y, a la vez, entrar con buen pie en el próximo milenio. El Ayuntamiento, con el apoyo activo de todas las entidades, podría sumarse a este proyecto, impulsado desde la Diputación. Dice un proverbio africano: “Un sueño es una ilusión, una fantasía…Pero cuando se comparte, ya comienza a hacerse realidad”. ¿Por qué no atrevernos a compartir nuestros sueños, también los de los niños y niñas? Seguro que nos sorprenderemos de verdad!!









